El Hibernian puso fin el domingo a una larga espera por vencer a su rival de la ciudad, el Hearts, en Hampden, con una dramática victoria en la semifinal de la Copa de la Liga escocesa. El resultado aseguró un lugar en la final del próximo mes contra el Rangers y otorgó al entrenador principal Marink Reedijk su primera victoria al mando después de cinco partidos.

El triunfo también puso fin al difícil historial del Hibs contra el Hearts en el estadio nacional. El club de Edimburgo había perdido en cada una de sus cuatro visitas anteriores desde 2006, lo que hizo especialmente significativas las celebraciones entre los 19.000 aficionados visitantes.

El Hibs tuvo que reaccionar después de que Claudio Braga adelantara al Hearts de cabeza al comienzo del partido. Joe Newell admitió que el gol provocó inicialmente el temor de que la historia pudiera repetirse, al recordar la victoria del Hearts por cinco goles sobre el Hibs en la final de la Copa de Escocia de hace 14 años.

En cambio, el Hibernian mostró la resistencia y la determinación que, según Newell, hicieron especialmente impresionante la actuación. El centrocampista fue elegido jugador del partido y ayudó a controlar el encuentro después del revés inicial. En el minuto 93, el guardameta del Hearts, Raphael Sallinger, atrapó un tiro libre lejano ejecutado por Jordi Altena, lo que provocó una reacción emotiva entre los jugadores y aficionados del Hibs.

Reedijk se unió a las celebraciones y disfrutó del himno del Hibs, Sunshine on Leith, pero reconoció que ahora debe adoptar un enfoque más comedido. El Hibernian sigue en el último puesto de la Premiership escocesa y solo ha ganado dos de sus últimos 11 partidos de liga.

El club afronta una exigente serie de partidos antes de la final. El Hibs visitará al Aberdeen el sábado, luego recibirá al Dundee y al Dundee United antes de disputar partidos como visitante contra el Motherwell y el Kilmarnock. También recibirá al Rangers en Easter Road en su último partido de liga antes de la final de copa.

Newell afirmó que la victoria debería aportar confianza, pero advirtió que el Hibernian debe mantener su impulso. Describió la semifinal como algo tan importante que los jugadores podían olvidar momentáneamente que todavía les esperaba otro partido de gran trascendencia.

El Hibs regresará a Hampden el próximo mes en busca de su primer trofeo desde que derrotó al Rangers en la final de la Copa de Escocia de 2016. La final está programada para el 13 de diciembre, lo que da al equipo de Reedijk seis semanas para convertir su éxito en el derbi en una campaña liguera más sólida.

Fuentes: BBC Sport Football.