Renato Portaluppi defendió su decisión de alinear un equipo mixto de Grêmio contra Flamengo y dijo que varios jugadores estaban demasiado cansados para disputar el partido completo y podrían no haber estado disponibles para la semifinal de la Copa do Brasil del sábado contra Atlético-MG. Grêmio perdió 3-1 en el Maracanã tras recibir tres goles en la primera mitad; Amuzu marcó después del descanso.

Renato dijo que muchos de los jugadores que quedaron en el banquillo también corrían el riesgo de ser suspendidos. Sostuvo que ponerlos a jugar estando fatigados podría haberlo dejado con pocas opciones para el partido de vuelta contra Atlético-MG y para el posterior encuentro de liga contra Bahia.

El entrenador tenía la intención de dar entrada a los titulares Enamorado y João Pedro hacia la mitad de la segunda parte. Sin embargo, tras una mala actuación en el primer tiempo, en la que Grêmio le dio espacios a Flamengo, los hizo entrar antes. Renato dijo que, en la práctica, el equipo se había limitado a ver jugar a Flamengo y que cambió la alineación para evitar que aumentara la diferencia.

Renato también explicó por qué abandonó el sistema de tres centrales que Grêmio había utilizado en sus tres victorias anteriores. Dijo que los atacantes de Flamengo se mueven por el centro y que consideraba que jugar con tres centrales le habría costado a Grêmio el control del mediocampo. Alineó de inicio a los dos mediocentros defensivos habituales, Villasanti y Noriega, junto a Dodi.

Grêmio permanecerá al menos una jornada más en la zona de descenso del Brasileirão. Se enfrentará a Atlético-MG el sábado a las 18:00 en el partido de vuelta de la semifinal de la Copa do Brasil. Grêmio ganó el partido de ida por 2-0 y puede perder por un gol y aun así alcanzar la final.

Fuentes: Globo Esporte.