El Santos perdió por 2-1 ante el Bragantino el lunes en Bragança Paulista, en la 34.ª jornada del Campeonato Brasileiro, y volvió a dejar al descubierto sus problemas para defender los balones aéreos y generar peligro en ataque. Según el análisis del partido, el resultado marcó la peor racha del equipo en la segunda mitad de la competición.
Un gol en propia puerta de Rodinei al comienzo del partido marcó el tono de una noche difícil. El equipo de Cuca tuvo problemas para contener los ataques por las bandas del Bragantino y sus balones largos, incluidos los pases directos del portero Thiago Volpi hacia los delanteros. La defensa del Santos quedó expuesta y tanto los dos centrales como el lateral izquierdo recibieron tarjetas amarillas.
Al Santos también le costó superar la defensa poblada del Bragantino: hizo circular el balón sin poner a prueba al portero de forma constante. Finalmente, Coutinho y Gabigol se combinaron para marcar el gol de los visitantes; la habilidad individual les ayudó a atravesar el bloque defensivo rival.
Cuca y Gabigol protestaron después de que no se concediera un penalti a Rony, pero el análisis señaló que la decisión arbitral no cambió la valoración del rendimiento general del Santos. El equipo solo ha ganado una vez en sus últimos seis partidos de liga. Las derrotas ante Atlético-MG y Bragantino, junto con los empates en casa frente a Flamengo, Bahia y Palmeiras, han alejado aún más al Santos de su objetivo de clasificarse para la Libertadores.
El próximo parón internacional le da tiempo a Cuca para reorganizar la plantilla y preparar el tramo final de la temporada de liga. También ofrece la oportunidad de recuperar a jugadores clave que están recibiendo tratamiento por lesiones.
Fuentes: Globo Esporte.